miércoles, 6 de julio de 2016




Los expertos en envejecimiento señalan tres áreas fundamentales de intervención sobre las que se debe actuar para conseguir disfrutar de una vejez satisfactoria.

Autonomía
Es aconsejable promover nuevas alternativas para mantener la independencia de los mayores en su vida diaria. Esta autonomía puede favorecerse a través de la mejora tanto de las condiciones físicas como psicológicas y, sobre todo, creando entornos estimulantes que contribuyan al seguimiento de programas diseñados a tal efecto.

Salud
La promoción de una buena condición física y cognitiva resulta fundamental en este momento vital. Un estilo de vida activo facilita el mantenimiento de la movilidad y la agilidad al tiempo que favorece y estimula la percepción sensorial. Dentro de la estimulación de las habilidades cognitivas, es importante prestar especial atención al mantenimiento de la memoria. Es también esencial la combinación de este tipo de actividad con momentos de descanso que contribuyan a aumentar el bienestar psicológico.

Apoyo social
En un momento en el que los individuos comienzan a perder su vínculo con el núcleo social que supone el trabajo y pueden enfrentarse a la pérdida de seres queridos o a la independencia de los hijos, es fundamental contar con nuevas posibilidades que favorezcan las relaciones sociales y la comunicación. Se deben potenciar tanto las relaciones familiares, a través del contacto de las diferentes generaciones, como el vínculo con el contexto global en el que se encuentran inmersas las personas mayores.


¿Cómo puede contribuir la actividad lúdica a mejorar la calidad de vida de los mayores?

El juego, como cualquier otra actividad de ocio, genera en sí mismo importantes efectos positivos sobre la calidad de vida. Si, además, la propuesta lúdica es diseñada poniendo especial interés en las características y necesidades de los destinatarios finales, los efectos se multiplican.

Los efectos de la actividad lúdica sobre la salud física, mental y afectiva y en especial, la utilidad del juego como instrumento de mejora y prevención de los efectos negativos del envejecimiento, han sido también ampliamente estudiados y confirmados. El juego, entre otros factores, es capaz de generar entornos de alta motivación, lo que favorece el seguimiento de los tratamientos.

Cualquier programa dirigido a la promoción de un envejecimiento saludable puede verse beneficiado por la impronta que el enfoque lúdico le aporta. Además, jugar favorece el desarrollo de otros muchos aspectos:

Mejora la movilidad y agilidad
Todos aquellos juegos que requieren coordinar movimientos del cuerpo, movilizar de forma pausada las articulaciones o realizar estiramientos, contribuyen de forma muy positiva a mantener las habilidades sensoriales y motoras, potenciando el conocimiento de uno mismo y del mundo.

Estimula la percepción sensorial
Cualquier tipo de actividad lúdica, al ser fuente de motivación, incrementa la atención y mejora, a través de sus variadísimas propuestas, la percepción y estimulación de los sentidos.

Ejercita las habilidades cognitivas
Los juegos de preguntas y respuestas y aquellos que requieren atención y concentración nos ayudan a mejorar la memoria. Los juegos de palabras y letras o cálculo ayudan a practicar algunos hábitos necesarios para el desarrollo de las actividades de la vida cotidiana. Además, el aprendizaje y memorización de las reglas de cualquier juego, contribuye también al mantenimiento de las habilidades cognitivas. El juego en compañía, sea cual sea su temática u objetivo, es siempre una oportunidad para la mejora y uso del lenguaje.

Potencia el contacto social y la comunicación
El juego compartido fomenta las relaciones sociales y la comunicación al tiempo que estimula la satisfacción emocional y la seguridad. Además, jugar en contacto con otros, permite hacer una valoración ajustada de nosotros y de los demás ampliando el conocimiento de nuestro entorno. Los juegos cooperativos son especialmente adecuados para promover los mensajes positivos y reforzadores dentro del grupo.

Ofrece nuevos entornos para el aprendizaje
Los ambientes estimulantes generados por la actividad lúdica facilitan el proceso de enseñanza-aprendizaje. Cualquier edad es adecuada para adquirir nuevos conocimientos y el soporte lúdico nos hace aprender casi sin darnos cuenta.




Los juegos de mesa proporcionan a las personas mayores 
una gran excusa para salir de casa, inscribirse en alguna asociación o simplemente invitar a amigos o vecinos a jugar.

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